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sábado, 20 de agosto de 2022

Quiérete como yo me quiero.

¿Qué buscas en las otras personas?, pareciera ser una pregunta cuya respuesta resuelve generacionalmente la incertidumbre y desconfianza en las relaciones humanas. Da lo mismo si planteas esa pregunta a quién no la espera, que arrojarla a aquel que quizás décadas ha dedicado a listar sus características deseables de sus semejantes; la respuesta no puede ser menos sincera, se buscarán siempre aquellos módulos que ensamblados nos ofrezcan lo mas parecido a "felicidad" que nuestra cabeza nos de a entender.

        En esta ocasión quiero girar la perspectiva y ver desde el otro extremo a quién busca sus personas ideales. Y de antemano hago hincapié, que por principio, considero altamente peligrosas en forma colaborativa, las palabras "busca", "personas" e "ideales". Susceptibles, quedan avisados que puede ser un poco ríspido este viaje.

 

 

 

Pedacitos sin juntar

Mas que menos, todos estamos fragmentados en un sinfín de  peculiaridades que nos definen. Ni siquiera podríamos decir que existe nuestra verdadera identidad, pues a discreción podemos ser tan gentiles como indiferentes a los individuos y asuntos del mundo, como nos de la gana. Al contrario, nuestro aparente "verdadero yo", si bien también seguro carga con un poco de oscuridad, pareciera a tender a la fragilidad y el caos que quisiéramos ordenar pero en vez de ello, lo abrazamos inamoviblemente. 

¿Qué más podríamos buscar en los demás que lo que sentimos nos hace falta?, todo lo que podría llenar los espacios que nuestras complejidades dejan expuestas. Y aquí mi primer vistazo microscópico a este tema para indagar que esconde en sus adentros.

¿Porqué buscar (en los demás)?. "Deténme si ya has escuchado este chiste", diría el Guasón a Batman. Situaciones comunes, una mujer habla con su amiga de la tragicomedia de un prospecto amoroso que pareciera ser poco conveniente. La amiga percibe el riesgo y propone a la mujer "buscate alguien que si te quiera, que te valore, que te dé lo que te mereces".

En otro escenario, un par de adolescentes hablan del "príncipe" o "princesa azul" y entre la belleza física, habilidad para cocinar, solvencia económica y conducta romántica intachable, se proyectan felices en un hogar impoluto lleno de bebés mientras el fondo musical de Sebastián Bach y la fogata, los convencen de que el objetivo trazado es perfecto.      

Así llegamos a otro lugar del mundo donde un adulto se mira al espejo, reprochándose de porque su relación pasajera acaba de fracasar, si en mensajes de texto y sus salidas a cenar era todo lo que el/ella quería, ¿como se arruino su vida de nuevo?.  


¿Quién me cambio mis pastillas de autoestima?

Los escenarios no son ni un grano de arena en el salado mar de ejemplos posibles. Buscar lo mejor, lo ideal, lo que queremos. Socialmente (y biológicamente, pero por ahora enfoquemonos en emociones) estamos programados para buscar las personas correctas. ¡Epáaaa!, dije enfocarnos en emociones ¿cierto? y esto de querer lo mejor es perfectamente razonable, ¿que no?.

Lamentablemente las elecciones de como se discrimina entre una persona y otra, se basa en carencias usualmente. Se pretende obtener unidireccionalmente, se perciba y sea intencionado o no, el soporte emocional de aquello que pensamos no está en nosotros.

Aprendemos a localizar lo que deseamos, pero poco fomento hay para desarrollar estos elementos de forma introspectiva y hasta eventualmente poder ofrecer al mundo estos atributos positivos, sean emocionales o no.

Es autoestima, amigos. El apreciarse y valorarse a sí mismos atrae, como atrae el aceptarse, reconocerse, empoderarse y motivarse, pues son atributos que los demás percibimos, aceptamos y queremos para nosotros mismos, idealmente hombro a hombro, mientras se avanza por la vida. Peroooooo, sí, un pero habría de tener.  Lo mismo que atrae a un igual, atrae a quién le falta tener todas esas características trabajadas para sí.
La sociedad y las costumbres han cambiado el querernos introvertida-mente por esperar que la suerte nos una con otros que hayan pulido esas rocas de autoestima y nos ahorre la molestia de hacerlo nosotros. 

 

¿Porque ya no eres como antes?

Si creemos que lo ideal es buscar una persona confiable, alegre, centrada, motivada y decidida, porque es lo que nos hace falta y las personas se deben complementar ¿no?... Lo siento, pero pienso que querer tomar de otros lo que no es nuestro, es robar.

Antes que se tienda a la opinión defensiva que quiera proteger el que otros nos aporten calma, estabilidad y amor que no tenemos por cuenta propia; creo que se debe aclarar que depender de otras personas para mantener nuestra integridad emocional es desgastante e injusto para quién nos lo aporte, y hay formas más sanas de relacionarnos. ¿Porque no tomar de inspiración a aquel que se valora él mismo e intentar desarrollar esa aprobación personal, en vez de vivir dudando y esperando la apreciación de un tercero?, ¿porque no abrazarse, vestirse, peinarse, caminar y demás con seguridad, positivismo y fuerza, como aquel/aquella que emana confianza de su actuar?.
Se puede tomar de las personas la inspiración, mientras ellos pueden aportarnos el impulso solo por causarnos admiración y respeto; en silencio y sin desgastarse.

Desgastar y desgastar obteniendo de los demás nuestras carencias emocionales, no solo no te permite trabajar en ello para ti como individuo, también puede despertar patrones en aquellos que son desgastados como pilar emocional. De pronto ya no se ven tan positivos, tan alegres, tan centrados ni asertivos. De pronto el desgaste los oscurece, los vuelve impulsivos, desatinados o defensivos. La demanda emocional los acaba y en vez de recibir un balance justo de emociones, seguro serán abordados con "¿porque ya no eres como antes?". El carente frecuentemente no mira su ombligo, se ciega mientras obtiene lo que "buscaba" y se ofende cuando ve que sus carencias dejan de ser cubiertas por la víctima, convirtiéndolo en el villano responsable de su falta de responsabilidad emocional y afectiva

Quiéreme como soy

       como decía al iniciar este tema, todos somos una combinación extrema de múltiples características, habilidades y gustos. ¿De dónde nos sustentamos para querer a alguien como es?, siendo que el mundo real es adaptación y cambio constante. Cualquiera puede apreciar lo que somos en lo general y tolerar nuestros traspiés, pero definitivamente el pedir (sin tenerlo primero en nosotros) un cariño sincero y parcial que acepte a plenitud todo de nosotros, es irreal e injusto para quién le demos semejante carga.

¿Quiéreme como soy?, mejor quierete primero tú.


El elefante en el cuarto         

     Las carencias emocionales proyectadas y delegadas a las personas que identificamos como las que "buscamos por ser lo que necesitábamos", siempre absorben energía emocional y ¿porque negarlo? vital de los demás. La falta de cimientos y la dependencia mal interpretada entre quien da y quien recibe la estabilidad, seguramente inicie de forma idealizada y multicolores, pero eventualmente será invadida por incertidumbre, desconfianza, negación y chantaje emocional. Nadie puede desarrollar cuando solo se roba lo que alguien más sembró.

Se fuerte, se honesto y fiel contigo mismo, acéptate, valórate, apreciate, mejora, se inteligente emocionalmente. Ser tu mejor versión de ti te independiza emocionalmente de las ideas y críticas destructivas de los demás. Establece tus valores y rige tu vida en ellos, así la autentica aprobación reside en ti. Quiérete completo, como eres, para no pedir cariño prestado y dejar de buscar "a alguien", cuando simplemente de pronto te veas rodeado y caminando lado a lado, con otros completitos como tú.

Con suerte, un día deje de haber la necesidad de "buscar" "personas" a las cuáles atormentar con nuestros peligrosos ideales y permitirles vivir humanamente imperfectos, al no necesitarles pero si apreciar su compañía en este viaje.

 

Gracias por leerme.

¡Bytes!  

 

miércoles, 18 de mayo de 2022

Yo no quería romantizar tanto

 

Hace unos días, una amiga muy querida, bobeaba conmigo acerca de sus dificultades para socializar en los últimos años y pensaba en como ella podría generar una imagen "interesante y atractiva" que simpatizara con los demás, pues la constante era, que mas pronto que tarde, simplemente esos nuevos conocidos se alejaban de forma abrupta. 

Entre realidad y sarcasmo, parecía que el reto mas grande con el que mi estimada  había estado lidiando, acerca de este tema, era el adecuar su personalidad a las necesidades emocionales, la energía y principalmente la interpretación con que otros manejaban sus palabras.

Claro que despertó mi interés el solo pensar si es necesario adecuarnos intelectualmente para conectar con otras personas, pero hasta no analizar más detenidamente el trasfondo fue cuando caí en la cuenta del enorme elefante en la habitación; ¿hay que adecuar nuestro idioma?.


Trazando la línea

Me permito hacer una distinción aquí. Por supuesto que hay un sinfín de actividades sociales en las que presentarse con personas nuevas, implica una serie de reglas, a veces no escritas, de nuestro comportamiento, vestimenta, rol específico y moderación en nuestras palabras. Básicamente son presentaciones en sociedad en las que nuestra personalidad ni siquiera ocupa concordar con la realidad; es más cercano a tomar un rol en una actuación, aparentar por cumplir, llenar una expectativa regida por normas fuera de nuestro control y quizás hasta criterio.

 

Pero esta vez, esa clase de actividades sociales no son el tema y al contrario, hablo de las "otras"; las casuales, las espontáneas. Aquellas en que la expectativa a cumplir es que nos permitan conocer y dejarnos ser conocidos, en teoría, en nuestra más sincera expresión, abiertos a exponer nuestras peculiaridades de forma cruda y honesta, conteniéndose más en el sentido común de como se convive con un desconocido, que en reglas fijas. Al menos eso pensaba, pero el corazón de este texto es justamente darme cuenta que no sucede así.

A ver, a ver, ¿como se descompuso esta dinámica?.

Cuando algo raro pasa, siempre es un buen principio, pienso, el seguir las huellas y ver a donde nos conducen. Las constantes, las coincidencias y los patrones usualmente no mienten; pero admito, que esta vez ¡sí que han sido desafiantes de encontrar!.

Categorizábamos a las personas que se habían ido de la guía telefónica y domingos de citas de mi querida interlocutora, que llamaré "A"; tratando de definir en que concordaban todos.

Estaba el amigo de la amiga que le presentó otra amiga distinta; tipo de carácter relajado y amante de las fiestas. Todo iba bien, de pronto, encontró otras chicas que llenaron el perfil de acompañante de jarras hasta que simplemente se perdió presencialmente de la vida de "A", pero sus aventuras y nuevas amistades siguen llenando de novedades las redes sociales.

Otro de los sujetos; pariente de algún compañero de trabajo de "A", con la expectativa de un amor sólido que llegara a un altar con toda la parafernalia, al paso de un par de semanas de graciosas interacciones, se desapareció del mundo, el mundo personal de "A".

Otra de las oportunidades de entablar comunicación, le llegó a "A" por medio de internet, con un personaje tan afín a ella, que aún lo contaba como si de su alma gemela tratase. Ideas similares, empatía por el mundo, objetivos compatibles, trasfondos parecidos. Días que se volvieron semanas de intercambiarse textos y eventualmente alguna cita personal que generó textos más amenos; hasta que de pronto nada sucedió. "A" supo que su interlocutor tendría un compromiso por algunos días y que era importante. Acordó que era sano no hacer presencia hasta que él le dijera que ya estaba disponible nuevamente. El ya no volvió a estar disponible aún cuando "A" quiso salir de la duda, enviando alguna felicitación justificada en una fecha especial para él y recordando que ella era consciente de que podría seguir ocupado y solo quería hacerse presente; este mensaje fue respondido en el inmediato con un único y breve escrito, pero con el paso de los días el desinterés persistió, "A" incluso aún lo tiene en sus contactos, piensa que eventualmente podría prestarse a cerrar el ciclo, quedó en la incertidumbre de que debería de hacer, pues en su forma de pensar, simplemente esta situación en la que se consiguió una leve complicidad y quizás hasta podría catalogarla de amistad, queda tan abruptamente inconclusa y le generó incertidumbres. ¿Que pasó?, ¿cómo pasó?, ¿que parte me corresponde del suceso?.

Dato curioso, "A" pasó por los efectos de una acción recurrente en las interacciones modernas en las que hay un grado de distancia y anonimato; a esta acción se le llama "ghosting" y en la práctica, se refiera a personas que "desaparecen" interactivamente.


¿Adaptarse o morir?

Para este punto ya iba entendiendo la preocupación de "A" acerca de la imagen, del personaje que quería adoptar y este fuera universal (o al menos frecuentemente) aceptado por otras personas. Las interacciones anteriores le mostraron que el reto era cumplir con el perfil requerido, cuál entrevista laboral; perfil que no había logrado satisfacer, aún cuando lo intentó.

Mientras el fiestero buscaba un alma igual de parrandera que él, "A" apenas y podía ir metiendo los pies al agua, cuando una chica más afín llegaba a bien ocupar su lugar dignamente, al ser mejor opción.

El hombre urgido de compromisos de amor, válidos hasta que la muerte los separe, "no tenía" tiempo para ir al ritmo de "A". El iba por todo y ella debía ser material dispuesto a la brevedad, así que el tiempo para conocerse previamente era un obstáculo que ese hombre decidió pasar por un costado.

Lo más curioso fue el caso del "ghosting"; pues por mucho que giras la hoja, no ves el error. Todo va bien hasta que simplemente se detiene abruptamente y quién deja de interactuar se lleva todo: las razones, un buen cierre de ciclos, lo "bueno mientras duró".  Del otro lado de la acera solo hay alguien que no sabe si el camión va pasar o se ha equivocado de avenida... va, no es el fin del mundo, pero tiene una sutileza que aporta a este tema de forma importante: A diferencia del fiestero o el enamorado del compromiso, "A" no necesitó adaptarse en este escenario, por lo que la implicación emocional es mayor para sus dudas específicas: "sí me adapto, no me aceptan" y "al ser quién soy, tampoco me aceptan".


Los (no tan) nuevos vicios de la comunicación humana

Antes de internet, seguro muchos vimos como a base de labia, falsedad, manipulación y conveniencia, algunas personas encantaban a otras para hacer amistades, simpatías y compromisos que les aportarán algún beneficio o satisfacción personal; para después colocar al benefactor en una posición de objeto o de abandono. ¿Has analizado una campaña política?, sin ir mas lejos.

Hoy y desde hace ya algunos años, el aislamiento y distanciamiento que genera la tecnología personal, ha permitido que el anonimato e indiferencia se fortalezcan en las interacciones personales establecidas, pero también en las que se pueden generar. Conocer personas, hasta en público, ya tiene una serie de implicaciones a través de redes sociales y seguir en páginas de perfil público a "la persona" que estas conociendo. En contra parte, a pesar de la frialdad mediática de la "nueva" sociabilidad, las personas (sin generalizar, pero contemporáneas) ahora son, irónicamente, poco tolerantes a la crítica, al rechazo, al "ghosting"; a pesar de ser tendencias comunes que practican hacia los demás.

"Hablando el mismo idioma"

Algunas de las interacciones que comentaba "A", hacían referencia a casos aún más esporádicos. Personas cuyo entendimiento de las palabras de mi amiga era convertidas a connotaciones sexuales, a formalizar un compromiso (esto, me recuerda a una película), una señal de urgencia social por parte de "A" o una interpretación elevada a un contexto un poco exagerado a lo que se pretendía.

Encontramos que tristemente, había palabras que ahora se consideran como "muy fuertes". Decía que con las personas que lograba una cierta comunicación que le era agradable, eventualmente se permitía decirles que les deseaba lo mejor en su día a día, interés en su salud, en su trabajo, en su alimentación. Cosas que son rutinarias y que no son ajenas al interés con cualquier otro amigo. En esa línea que "A" pensó mantener en el estatus de amistad, ella consideró que era aceptable decir "te pienso", "te extraño", "te idealizo". Cada cabeza siendo un mundo que entendió distinto esto, pero todos coincidiendo en tomarlo erróneamente.

Al aterrizar esta idea a un ejemplo práctico, llegamos al siguiente escenario: Piensa que hoy enciendes la TV y encuentras un nuevo programa que te agradó mucho. Día a día lo buscas, pues te sigue causando alegría y eventualmente desarrollas una familiaridad y apego por la historia o los personajes, te aporta un gusto que forme parte de tu rutina. Lo idealizas esperando las sorpresas que puede ofrecerte dicho programa, extrañas la oportunidad de pasar un buen rato viéndolo cuando no esta disponible y lo piensas tanto que lo usas de tema de conversación o te viene a la mente al relacionarlo con una actividad o persona transitoria en un momento dado.

El idioma de externar aprecio por las características que apreciamos de los demás, quizás se está perdiendo. En tiempos tan superficiales y tan violentos, las guardias están muy en alto. La bandera de la desconfianza y el interés son demasiado normativos y casi no queda espacio para la neutralidad. Las personas fuera de uno de esos abanderados quedan alienados y no son confiables, porque pareciera que eres parte de una corriente o no eres nadie. Las relaciones sociales se vuelven muy frías y distantes. se están cerrando a las filas en las que poco importará el valor emocional en favor del aporte mediático, la conveniencia social o la satisfacción inmediata.

Nuestras palabras se romantizan demasiado por conveniencia, prejuicio y miedo.

 

Epílogo

Lo siento por "A", me hubiera gustado decirle que hay una forma de entender racionalmente lo que sucede; pero no es racional buscar relaciones pasajeras basadas en intereses silenciosos y unidireccionales. La forma correcta, desde la perspectiva de la inteligencia emocional, es no negar quién eres y no aceptar nada que no quieras; dejar ir lo que no se quiera quedar y cerrar ciclos... si, esos que se quedan a medias; pero esta tarea solo se hará más y más difícil por lo que siempre existirá la tentación de ceder a la presión y perderte en la facilidad de anularte como personal o hasta caer en lapsos de depresión, pues sí, un rechazo duele. "A", te deseo que seas inteligente, cuidadosa y fuerte.


Gracias por leerme.

¡¡Bytes!!





sábado, 19 de junio de 2021

Necesito que hablemos de padre a hij@



      Primeramente, decidamos que no generalizaré en lo mínimo. Esta historia es mía y la he vivido yo, así que esta fuera de la carpeta considerar si fue como a "muchos", o "a otros les ha pasado". Si me escucho trillado es porque así de simplón soy y no por intencionalmente querer caer en el cliché.

Es curioso que algo tan normal y fundamentalmente bueno; fuera tan atemorizante para mi como primer reacción al escuchar que habías aparecido en mi vida. Tu madre, por derecho, tuvo la primicia y a bien buscó la manera más genuina de compartirme la buena nueva. Eso no impidió que mi reacción fuera tan obtusa como chocante.

El temor no solo fue ensordecedor y preocupante momentáneamente, para nada. Al pasar de los días acrecentaba el estrés por tratar de estar listo, para un evento que no permite estarlo.

 


 

 

 

 

 

 

La espera.

    Mérito a quién lo merece. La paternidad es muy ligera si consideramos los cuidados, efectos desafiantes en todos los ámbitos y proceso de concepción con el que tu madre debió salir avante ante muchos, muchos retos.
La pequeña lucha de tu padre era y de cierto modo sigue siendo, interior. Tu viejo jamás ha sabido mantener a raya su ansiedad y bajar algunas líneas a la auto expectativa le cuesta aún más trabajo.
 
Contar los días desesperado por querer ir al menos conociendote un poquito más. Eterno era llegar a ver la siguiente "manchita" en el ultrasonido, después ver que tan complejas eran tus facciones y que estuvieras bien, porque los sustos no nos los negaste, ¡enterate!. El otro lado de la moneda, es el gran miedo a poder cumplir, al menos con un mínimo de aceptación, como principal apoyo de tu madre, pero también con mantener en balance esos temas que los adultos debemos malabarear y que espero, logremos darte un buen ejemplo acerca de como el tiempo, las responsabilidades y el dinero, se pueden encaminar a solo buenos propósitos. Era una etapa en la que yo buscaba encontrarme como individuo, pues tu existencia, era un parte aguas en mi rutina, que no requería tener una estructura muy clara y eso no debía seguir así, también era necesario definir mi rol en tu árbol familiar, pues no es un secreto que mis causas normalmente me han llevado a lugares y personas fuera de un circulo tan apegado, y si bien eso me ha enseñado TANTO, ahora mi prioridad era poder estar en donde debo.
Esos días me carcomía la materia gris cuestionando mi madurez y mis impetús, mi capacidad para encaminarte, mi percepción de lo que es correcto, mi fuerza de voluntad y mi resiliencia emocional. Si como individuo independiente, pensaba que siempre estamos a prueba en el mundo, ahora ya estaba más que seguro de ello. El miedo a fallar era mi pan y agua de cada día, pero sorprenderme de cada muestra de tu vida, en la forma que fuere; un sonido, una imagen borrosa, una patada en la barriga de tu madre, me mantenía completo.










Cambiando los roles.

    Solo segundos bastan para entender que no hay reglas a seguir, lo poco o mucho que se intentara estar preparado son más un soporte emocional que una guía práctica y que el juego se llama "Resuelvo, después existo". Tomaste con tu manita apenas un dedo de la mía, y ese fue el principio del acuerdo no dicho en el que tu te dedicabas a enseñarme y yo a aprender.

El miedo a la inmadurez y la incapacidad, cambió. Ahora, la preocupación se cimienta en una responsabilidad real, de abrazar esa vida y aprender a cuidarla con la mía.

La paternidad en pocas palabras eso parece ser; un ir y volver de solicitudes que debo resolver de la forma más eficiente y congruente posible, y que los errores, humanos al fin, no me impactan a mi, por lo que debo ser cauteloso. Aún cuando también soy un hijo, no logro imaginar la dificultad de trabajar día a día en enseñarme a observar tus necesidades, a analizar la solución y anticipar los efectos de cada intento. Desde tu lenguaje con apenas lo más básico de la motricidad humana, sonidos ininteligibles y llantos, hasta ahora que expresas de forma muy vocal tus frustraciones cuando no logramos encontrar la manera correcta; mi propósito y motor siempre ha sido mayor a mi mismo. Se trata de ti, de entregarte las herramientas que me has enseñado a elaborar y que te ayuden a abrir camino por tu cuenta. Práctica y error motivada por el amor, y curiosamente ese amor, es el que a veces complica las decisiones, mandando mensajes como ¿y si le ayudo para que no se complique? y ¡Espera, permite que lo resuelva, pues sabes que puede hacerlo!. Como tu padre, las decisiones deben ser las correctas y eso no siempre me dejará en un buen lugar de tu gracia.




 

 








La carrera contra el tiempo.

    No importa cuanto me esfuerce por aprender de ti a enseñarte todo lo necesario para que tu existencia sea un desafío moderado; la vida además de incierta es limitada, y en el mejor de los casos, yo no estaré a tu lado en todo tu camino. Quiero ver lo más posible cuán lejos llegas y sorprenderme de cada vez que marques la diferencia.

Estoy orgulloso de ti, feliz de entregar lo poco que pueda a tu causa y afortunado de hacer de ti mi refugio y mi descanso. La aventura más grande de mi vida.

No es que se deba celebrar el día del padre, no es un logro adecuado; pero no está de más, celebrar la dicha y la suerte de serlo.


H.C.

martes, 1 de junio de 2021

"Si tengo 10 minutos y los quieres, son tuyos".

 

Ilustado por iconicbestiary

     Siendo un técnico en sistemas, cuya atención se debe dividir en una serie de elementos simultáneos, con el propósito de alcanzar un objetivo... o impedir que se alcance, según sea el caso. Aprecio y admiro la habilidad de las personas "multi-tareas" en varios niveles. Una capacidad digna de elogios y ensalzado... pero no está vez, simplemente hoy no.

De nuevo, utilizando la experiencia propia como ejemplo; sin duda se requiere talento e interés (mucho interés), para mantener atento al niño en la clase en línea (Era CoVid19), mientras las mascotas buscan comer algo a la vez que ladran porque algún servidor público tuvo a bien entregar el correo de la casa. Todo en tiempo récord, pues los compromisos laborales no son condescendientes para todos, y el bombardeo de un día de trabajo mas, inicia. Enajenado del resto de las situaciones cotidianas que podamos estar viviendo, lanza llamadas urgentes, reuniones no programadas, correos y correos prioritarios, mas una pizca de consulta técnica para algún compañero.

Son momentos del día que habrá quién llame "el temblor", de forma tan simplona, como atinada. Una gran cantidad de prisa, estrés y desorden, bamboleando por doquier; tan solo para retar el dominio que tengamos de la multi-tarea y haciendo desear que termine pronto, mientras el reloj dice que han pasado apenas 12 minutos y que esto se pondrá peor y peor.

 

 

    Y efectivamente, dije que por hoy; eso de ser multi tareas, no era un don, ni algo digno de aplauso. Esto porque mi tema hoy es sepultar el compartir el tiempo, en especifico, el (valioso y anhelado) tiempo libre. El dividir la atención y el esfuerzo con desinterés, sin propósito ni responsabilidad que lo justifiquen.


La limitación humana.

    Absolutamente todo tiene un precio. Intentar resolver todo a la vez no es una excepción; ya que, aún resolviendo de forma aceptable las innumerables tareas que se abalanzaron sobre tu yugular; como menos, te has desgastado física y/o mentalmente.
También, siendo honestos. Hacer de todo a la vez, significa que la atención y el esfuerzo se dividieron, y al final del día, resultó que se hizo mucho con lo menos posible, al no poder dedicar y comprometer el 100% a una sola labor.

Habla muy bien del eficiente humano que logra estos resultados, ¿que tal habla de los demás humanos que lo rodean y también pedían su atención?.


La mirada perdida.

    Seguro han visto un escenario similar. Un adulto se hace acompañar de un niño (pues, lamentablemente, no puedo decir que fuera lo contrario), de pronto, encuentran el lugar perfecto para detenerse y el adulto se pierde en la pantalla de un dispositivo móvil. Esto lleva a una situación que dura DEMASIADO y entonces no se puede negar la obviedad de la mirada perdida. Tanto del adulto perdido en un sinfín de posibilidades obtusas, incapaz de detenerse y despegarse del ladrón de su atención; como de la mirada perdida del niño, que si bien, no estará igualmente en una pantalla que haga de niñera cibernética, tristemente estará buscando la nada, resignado de que dediquen unos momentos SOLO a él.

Está normalizado y a nadie asusta la adicción a los dispositivos y a las redes sociales. Si como sociedad, normalizamos el alcoholismo y la drogadicción en muchos casos y solo compadecemos a sus familias, ¿porque no compadecer a la pareja que sentados en la misma banca, son apartados por una pantalla? (puntos extras cuando solo uno tiene un dispositivo y de remate, está presumiendo en redes sociales la cita en curso), ¿que tal un niño esperando un abrazo y solo obtiene un placebo que permita textear y navegar?. No faltará aquel que haya conseguido una respuesta áspera por haber interrumpido la experiencia "de vida" de su interlocutor, mientras leía como es el mundo según sus cientos de amigos que jamás ha conocido en persona y que han dejado horas y horas de banalidades en las cuales hundirse y olvidar la realidad.

 

Rompiendo las reglas

    Una de las máximas con las que me rijo en el día a día; es no hacer preguntas innecesarias; o al menos, no sin agregar la mención de que es retórica y de facto, que no espero una respuesta.

Esta vez me permitiré, torpemente, pero con un fin; pasar por alto la lógica y la obviedad; tan solo para sacar de mi cabeza y externar eso que quisiera tal vez hablarlo, pero requieren un destinatario adecuado.

¿Porqué es tan difícil soltar el teléfono o el dispositivo de entretenimiento ocioso por si quiera, digamos, 10 minutos?, ¿porqué pareciera necesario que la pantalla sea el elemento constante y divisor en conversaciones e interacciones con otras personas, incluso las MUY cercanas?.

Aquellos que viven inmersos en un mundo tan virtual como falso, el de las redes sociales, ¿tienen lapsos de lucidez en los que se den cuenta del problema?, de ser afirmativo, ¿cuanto duran y porque pareciera que eventualmente deciden ignorar la situación?.

A los ebrios y los drogadictos, se les sugiere buscar ayuda.


La ofensiva

    Casi escucho el viento decir, "como sabes que no se está ocupado", "tu has de estar igual", "¿Cómo sabes que solo es ocio?", etc.

Decía una amistad muy estimada, "la biblia se defiende sola", refiriéndose a que un buen creyente de la biblia, no necesita discutir su contenido cuando es puesto en duda por una persona con ideología distinta. Esto aplica para todo, y en este caso, si esté texto cuestiona hábitos en los que se está seguro y hacen mejor la vida de quién los aplica, favor de ignorar tajantemente, digo ¿quién podría salir afectado, no?.

Además, no generalizaré, no todo el mundo es así; pero defiendo que el escenario planteado, no es imposible ni poco común. Dicho esto, prosigo entonces.

La verdad que no es verdad.

         El problema más doloroso, es la negación. Todo vicio oculta una y en peores casos, varias carencias personales. Profundas heridas e indecisiones que se necesitan trabajar, pero la tecnología se utiliza como un catalizador que justifica la indiferencia. Porque parece ser así de simple, solo se necesita ser indiferente.

La indiferencia, por observación, pienso yo que es la forma más eficiente de ocultar nuestros peores demonios.
¿Te sientes deprimido?, ¿tienes pensamientos tóxico?, ¿eres incapáz de aceptarte a tí mismo?, ¿no quieres lidiar con las responsabilidades?, ¿nada te motiva a conseguir una meta por pequeña que sea?, y así consecutivamente... nadie lo notará estando agachado en una pantalla, asumiendo que solo estás "distraído". Peligrosa arma esto de las comunicaciones que "acercan" a la gente.

El otro filo de la navaja, también motiva fuertemente a mantenerse perdido en la irrealidad, y esté es la facilidad de mentir.
No importa como sea la realidad especifica de un individuo; a través de una red social se puede decir feliz, bendecido, estable y afortunado. Lamentablemente, alguien dañado, también puede fingir las mismas situaciones y pasar la vida atento a que otros reaccionen a sus exhibiciones, o de lo contrario, se dedicará a encontrar la manera de llamar la atención. Dedicando energía y recursos a la banalidad e ignorando en el proceso la realidad y las personas en esa realidad.

Entiendo la facilidad y el encanto de abstraerse; más aún cuando se está desmotivado o algo peor.
Entiendo como defender lo indefendible de querer perderse donde nadie cuestione, y también convenientemente, nadie se de cuenta de que el enemigo está oculto a plena vista.

No soy quién para hablar de tiempo libre, pero se valorar ese escaso bien.
Si llego a contar con siquiera 10 minutos míos. 10 minutos en los que las responsabilidades y las premuras se aparten; los compartiré contigo si los quieres. Prometo ignorar la pantalla.

 

 

Gracias por leerme... 

Bytes.

sábado, 27 de febrero de 2021

Aceptando la tecnología abierta.

 

Foto por Skylar Kang de Pexels

    La tecnología abierta, esa gran desconocida que nos rodea desde que nacemos y que, lamentablemente, se nos enseña a ignorar por interés comercial; podría haber encontrado una de sus mejores épocas gracias al Virus "C" que mas que menos, mantiene a la mayor parte de nosotros, encontrándonos con un poco de tiempo para matar en el ocio y el auto aprendizaje.

Tutoriales en plataformas gratuitas, cursos formales online y televisión pública, han permitido normalizar que muchos de nuestros amigos cercanos o familiares se jacten frecuentemente de nuevas habilidades y hábitos. Nuevos políglotas, panaderos, estilistas, artesanos y demás, saliendo de la intención entusiasta de aprender, cuando menos, por no aburrirse.


Que ¿novedad?.

Como mencioné, la tecnología abierta, está con nosotros desde nacer. Todo aprendizaje nonato, cuya distribución y difusión no es condicionada, de ningún modo que afecte su libertad; es parte de esté movimiento cultural, mas que tecnológico.

¿Recuerdas como aprendiste, todo lo que sabes hacer, sin haber pagado por ello o acordado el no divulgarlo?. Comer con cuchara, caminar, arrojar una pelota, preparar un café, dar un beso. Sorpresa, sorpresa; son ejemplos de tecnología libre.
 
La retribución también existe en esté contexto. Des-interesadamente, haber enseñado a tus padres como rayos funciona su smartphone, compartir tu receta del hotdog perfecto y la constante explicación de, que es un calcetín y como se deben de calzar, para que un infante aprenda a vestirse; son contribuciones (tal vez fortuitas) al movimiento.

 

El costo del desconocimiento.

 Mi primer contacto, a nivel informático y consciente, con la tecnología libre; fue con un sistema operativo linux. Era la cosa más arcaica, intimidante e inaccesible que había tratado frente un monitor. Siendo un usuario de Windows, única herramienta que se me había educado para manejar, no entendí en su momento la razón ni la importancia, de ese montón de texto en una pantalla, en una época que ya existían botones, colores e íconos.

Con los años y la práctica, entendí que mi acercamiento, ese primer contacto, fue erróneo. El problema no eran los "defectos" que vi cuando conocí Linux, sino que estaba esperando igualarlo a lo que ya conocía; pues siempre es más fácil temer al cambio, que comprometerse a conocer... y eso tiene un costo.

Foto por Pixabay de Pexels

Abrazar el cambio, se lo debo agradecer a la necesidad. En esa época, yo tenía un pequeño taller en el que rentaba PC's al uso público. Este tipo de negocios estaba en el foco de atención de algunas dependencias de gobierno, debido que el uso de un equipo Windows y herramientas como Office, Photoshop, Corel-Draw, entre otras, implicaban una licencia de pago, que no todos tenían la intención o presupuesto para pagar. 

En la búsqueda de alternativas que no representarán perdidas de tiempo e ingresos, lidiando con temas administrativos o preocupaciones innecesarias de carácter legal, encontré un sistema operativo muy agradable a la vista, con configuración mínima, aplicaciones de oficina y mucho más pre-instalado, libre de virus y cuyo despliegue tomaba menos de 30 minutos para estar listo, ¿qué mas?, ¡Gratis!, tanto para copia, distribución, sin licencias. Ese sistema irreal era: Linux.  

¿Cómo el patito feo paso de ser una pantalla de texto a una solución amigable y vistosa?. El no haberme comprometido un poquito más en documentarme, la primera vez que nos encontramos, retraso el darme cuenta de que era, como se usaba y los beneficios que aportaría en mis actividades.

 

El entusiasta.

En mi caso fue linux, pero hay un sin fin de eslabones que pueden ser el punto de entrada a tecnologías abiertas. Tecnologías que pueden ser obtenidas, compartidas y modificadas para fines igual de filantrópicos, como de beneficio personal, sin esto último ser necesariamente algo negativo.

Ayudar a discapacitados con prótesis cuya fabricación no justifique un costo prohibitivo, contar con ventiladores para apoyo en fallas pulmonares que no dependan de grandes empresas, fabricar un refresco de soda o una cerveza, suenan a una oportunidad. ¿Que tal tener todas las especificaciones para fabricar un coche?. Solo basta encontrar un tema que apasione y en la medida de lo posible, aportar cuando menos, al difundir el conocimiento.

No cuestionaré, el que las empresas protejan sus propiedades intelectuales, o impidan el acceso y difusión de sus procesos o desarrollos. Tampoco que la educación, sobre todo la privada y la superior, estén desfavorablemente encaminadas a conocimientos técnicos y sociales que implican depender de recursos y entidades adicionales (libros de texto no públicos, aplicaciones o sistemas operativos de pago o licencia, redes sociales que requieren minar información personal, etc..). Lo que busco compartir en esta ocasión, es que existen las alternativas que buscan el beneficio comunitario, el desarrollo social, la solución de carencias públicas, equilibrar los costos y beneficios a un nivel justo o simplemente compartir por el mero placer de hacerlo.

No todo requiere un costo monetario ni revelar o exponer tus datos personales, el verdadero reto, es sacudir la pereza o miedo a aprender algo nuevo.

¡Nos leemos!

 


 

  

miércoles, 26 de agosto de 2020

"Mamá, ¿hoy aprendí?"... El prismático aprendizaje virtual en México.

Grandma Finds The Internet Meme Generator - Imgflip

 

     

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

      Como padre, actualmente soy partícipe asociado del modelo de educación virtual (en México); el cuál le agradecemos al COVID-19; parte destacada de la apasionante serie, "2020". En esta "nueva normalidad" académica, las clases se imparten por internet, televisión, radio, y por medio digital e impreso que se puede descargar desde fuentes oficiales o que se entregará de forma clásica en los planteles.
El modelo no es perfecto. El accionar de las dependencias de gobierno ha sido torpe, confuso y lento; pero cuenta con matices innegables que merecen analizar en un espectro mayor.



"Recuérdame"
 


"Recuérdame" decía cierta mascota promocional de una golosina, en los comerciales de su marca; esto en cada medio de difusión posible, haciendo de su peculiar ave y su frase, una referencia cultural. ¿Y qué con esto?, pues que toda persona expuesta a tan amplia cobertura mediática, identifica y... recuerda, eso que con tanto empeño le plantaron en su cara; el objetivo seguro eran los niños, pero la cantidad de adultos que se sumaron debe ser increíblemente positiva para la marca.
Entonces la primer decisión acertada en un programa tan caótico, a mi parecer, es difusión.

Esta vez la programación televisiva tiene una participación activa en la educación. Ya no es solo el colocar los programas aptos para menores de 6 años y con un valor educativo marginal, o aquellos programas bien intencionados con marionetas y botargas; que igual son más un posicionamiento comercial que cultural. Ahora sí es enfocado a ofrecer la clase, por señales de amplio alcance nacional y cuya audiencia cautiva es mayor. Es sorpresivo, intrigante y sospechoso, que empresas cuyos cimientos siempre han estado asociadas con monopolios, manipulación y corrupción, sean los responsables de colocar la educación virtual en el "gran escenario". Por ahora el beneficio que se entrega, les da el beneficio de la duda.
No solo es relevante por lo abrupto de la participación de la televisión, también lo es, por ser un medio "moderadamente" accesible en la clase obrera y de escasos recursos. "Recuérdame" también es la mínima demanda de las clases menos privilegiadas; esas que por poder adquisitivo o prioridades mayores, no son poseedores de dispositivos con acceso a redes y mucho menos les representa un beneficio la cuota por acceder a internet, la T.V. e incluso la radio, tal vez llegue un poco más cerca de estos sectores.


"La educación es un derecho constitucional", es un argumento desgastado por los proselitistas. No los juzgo, en realidad suena bonito e inspirador, aún cuando no se lleva a la práctica, digo; ¿que va saber un papel de más de 100 años?. No obstante hoy por hoy, el sistema de educación virtual, es lo más cerca que se ha estado a cumplir el objetivo de ofrecer educación al pueblo.
Es cierto que hay comunidades que siguen marginadas por la falta de acceso a internet o siquiera energía eléctrica. Según entiendo, el plan es apoyarles por medio de medios impresos... pero no quiero solo asumir, ni postularme como defensor de los inciertos; si no enfocarme en lo perceptible. Por ello, lo que considero destacable, es mencionar a los que sí les representa una solución el eliminar el edificio escolar de la ecuación. A aquellos que, pese a su interés genuino en que sus hij@s recibieran educación en un plantel; pero eran objetivo de cobros de cuotas, compras de material y uniformes, problemas de distancia, cupo, horarios y demás lindezas administrativas, económicas y burocráticas. La escuela está disponible para los estudiantes mientras cuenten con uno de los medios de comunicación necesarios; sin limitarlos por cuestiones motoras, mentales o sociales. La rampa de acceso que jamás ha tenido el edificio, el retraso de lenguaje, la hiperactividad
y el "bullying" salen, por lo menos ahora, del cuadro. Gracias a la tecnología, la educación no depende de un edificio o un aula.

La escuela al fin esta al alcance quién la quiere y la necesita...

 

 ... y también de quién no.
Pese a los pocos días de iniciado el ciclo escolar, hay personas que parecen no entender el modelo "virtual". Tampoco es culpa del todo de ellos, pues el gobierno y en especifico, la SEP; no hicieron mucho por evitar la incertidumbre. Se centraron en promocionar y garantizar el inicio del ciclo escolar a distancia, pero no prepararon a los padres ni estudiantes (los ya autónomos), para entender que significaba y que implicaba el modelo.
Pareciera que todos sabíamos cuando iniciarían las clases, el resto solo se ha interpretado de forma personal y no se sabe bien las reglas del juego.

¿Debo olvidarme de mis actividades laborales o compromisos para atender el horario escolar de mi(s) hij@(s)?, ¿como lo van a evaluar?, ¿y si tengo dudas respecto a los videos?, ¿porque los videos parecen poco producidos y mal actuados o son aburridos?. Estas intrigas muestran un nivel de desconocimiento, pero también de falta de sensibilidad comunitaria, de cara a una (obvia) realidad distinta a la de principios de año.

 

El verdadero reto es ir contra las costumbres. Hábitos que de fondo se sustentaban en una mal interpretación, y para ser justos; en algunos casos, mas que "mal", diría "oportunista".

La repercusión en las responsabilidades diarias de los padres es obvia; pero la realidad es que ya era hora de separar en concepto y percepción los términos "escuela" y "guardería". Porque en serio, la escuela NO es guardería; pero se sobre entendía así (de forma oportunista) y ya era hora de entender eso, por respeto a los docentes.

¿Entonces para que queremos las escuelas?. No resto ni un ápice la importancia de estos recintos. Ojalá que no se pierdan en pos de los beneficios económicos, que sin duda, gobierno y medios de comunicación, van a encontrar posterior a la pandemia. No obstante, apreciar la labor del educador; la verdadera capacidad y dificultad que implica su labor con grupos de "N" cantidad de alumnos, serán, con suerte, una de las lecciones más valiosas que aprenderemos como padres, al lidiar con nuestros niños durante el aprendizaje a distancia. Sería espléndido que la experiencia en casa, nos enseñe a valorar nuevamente el trabajo de un maestro guiando presencialmente a un grupo de alumnos que interactúan con normalidad en un aula. Los padres podemos enseñar, pero no todos somos educadores de profesión...

"Sí, si. Muy bonito ¿y mi trabajo y mi tiempo?". Por lo menos, algo que sí está claro del programa de aprendizaje a distancia, es que está en casi todos lados y si no en un horario bajo demanda, sí en distintos horarios. Como padres nos toca ceder; no solo es que el niño tenga la pantalla enseñándole, también requiere el factor humano que mantenga su atención, la disciplina y explique al niñ@ aquello que por video no pareció entender. Si el tiempo libre se redujo porque optamos por aprender junto al niñ@. ¿Porque quejarse?, ¿no vale la pena está inversión?.
Ahora, el terreno más áspero que se pisa es "el trabajo". Aquí, sí sé que algunas escuelas y colegios parecieran dar a entender que se debe seguir un horario rígido y no tocan, convenientemente, el tema de las repeticiones de contenido en los medios de comunicación y la alternativa de tomar las clases por cuenta propia y sin participar en vivo en las sesiones por videoconferencia o redes sociales. Lleva una dificultad mayor el no seguir las reglas como las dictan, pero es ridículo perder la flexibilidad que el modelo a distancia ofrece. Piénselo, ¿creé usted que el plan no se desarrollo siendo consciente de que puede haber fallos de electricidad, de conexión a internet, huracanes o temblores?. ¿Que hay de los que viajan y son padres solteros?. Si el sistema educativo no fuera flexible, no veo muchos escenarios en los que el estudiante se pudiera poner al día, basándonos en el sistema de educación pública.
En mi particular opinión, la afectación laboral, es más fuerte de lo que debería; justamente porque las empresas, no todas al menos, se han pronunciado en pro de apoyar de algún modo a las necesidades de los padres de estudiantes. Tampoco es que sea una sorpresa, pues hay reticencia al cambio, como dije anteriormente en esté blog.

Personalmente, me encontré con un requisito de la institución en la que indicaban como material escolar "el alumno debe contar con una computadora". Admito que soy demasiado quisquilloso y tardo en digerir las necesidades sin antes elaborar mi árbol mental, para entender porque algo es mandatorio. Me detuve allí por algunos días con ideas como "cualquier equipo viejo con ratón y teclado servirá". La real magnitud del problema la capté cuando mis amigos, confiando en mi conocimiento del tema; empezaban a pedir sugerencias de como conseguir el equipo de cómputo adecuado y accesible al bolsillo. "Pues les piden su propia PC", "tengo 2 computadoras, pero como l@s otr@s niñ@s también deben tener una y estar conectados", "necesito algo por una cantidad irrisoria pero no puedo costear nada más y el equipo de la casa lo necesito para trabajar"... entre otras tragedias... Pero "pos" la escuela lo requiere.



Quisiera entender, ¿que justifica que niños, incluso de pre-escolar requieran una computadora?. Los padres que acataron ciegamente pecaron de nobles, pero la realidad es que casos así solo exhiben la poca solidaridad, sensibilidad y desconexión del mundo real, de ciertas instituciones; en este caso, educativas. Vaya, que no es lo mismo "necesita un", a "necesita acceso a...", "en cierta programación podría requerirse...", algo más imaginativo que impositivo. ¿No saben que se dirigen a padres que quizás perdieron su trabajo?, ¿padres que temen que sus hij@s se queden fuera de cualquier sistema educativo?, ¿en serio no saben que estamos en condiciones extraordinarias?.


Es importante leer entre líneas y cuestionar, sobre todo en estos momentos que la información es contradictoria o implica un costo (tiempo, económico, esfuerzo); no solo accionar de forma automática a todo lo que se pide, mucho menos sin la certeza de que se hace.

Es una oportunidad de definir las prioridades y reconocer nuestros limites respecto a como manejarán el ciclo escolar a distancia y cuán profundo será su aprendizaje. Nada se gana con seguir una dinámica estresante que no se eligió, si al final; lo que importará es lo que se aprendió.

 No hay material perfecto, ni cobertura perfecta, ni siquiera un plan perfecto; pero las herramientas están allí al alcance de la mayoría; muchos más de los que se ha alcanzado en mucho tiempo.

 

Gracias por su tiempo, nos leemos pronto.
¡Bytes!




domingo, 24 de mayo de 2020

Home Office forzado, ¿es un cambio de paradigma?.





         Ya en finales de Mayo, no es sorpresa para nadie que el 2020 nos llegó con golpes directos a los hábitos de trabajo, convivencia y consumo.

Alternativas poco establecidas, por lo menos en México; como trabajar desde casa y la conversión de modelos de negocio arraigada-mente presenciales (por citar ejemplos: fruterías, panaderías, consultorios médicos, clases de niveles pre-escolar a bachillerato) se aplicaron de manera forzada (pero ágil) en pro de no perjudicar o perder la fuente de ingresos.


"Innovando" (así, entre comillas y con 2 pizcas de sarcasmo).

He escuchado y leído en sin número de fuentes que se ha "innovado", "aplicado tecnología de punta" o "utilizando modernos procesos" para mantener el funcionamiento de las empresas, pero principalmente, para enviar a toda (o la mayor parte de) la plantilla laboral a trabajar desde casa. Vaya, pasen a hacer "home office", estimados "godinez".

"Home Office" por samwyse bajo licencia CC BY-NC-SA 2.0

 México, a nivel empresarial, hace años esta listo para cambios de paradigma (verdaderos) a nivel laboral; la actual situación sanitaria solo evidenció la intencional falta de interés, en adecuar los modelos de trabajo para que el personal accediera, al menos parcialmente, a trabajar en casa.

No es un cambio de paradigma el que "sí se pudiera" aplicar de inmediato, un esquema, que de pronto, lleva semanas o meses, permitiendo ofrecer servicios y mantener en funcionamiento diversas áreas de las empresas, a pesar de que el personal está aislado y auto-gestionado sin supervisión presencial directa. De hecho, se dice que hasta mejoró la productividad de los empleados.


Utilizar la tecnología para coordinar grupos de trabajo en casa, no es "innovador" ni "tecnológicamente puntero". No son "métodos modernos", no es un avance en materia de recursos humanos mucho menos. A finales de los 90's ya era una realidad la mensajería instantánea, la voz sobre IP, los túneles VPN y la banda ancha. Lo único que sucedió, fue que la contingencia evidenció tajantemente, las anticuadas, cerradas y/o desinteresadas prácticas de trabajo en que algunas empresas se habían estancado... pero de pronto "sí pudieron" (casi de inmediato) permitir el trabajo desde casa. No generalizo, no todas las empresas son así.

Como empleado, es doloroso ver como la sociedad laboral activa, es (innecesariamente) tratada como sujetos que deben cumplir con un horario de presencia in-situ, cuando quizás lo único que requieren es una silla, una conexión eléctrica, red y la PC/teléfono, para cumplir con los objetivos diarios. Esto a costa de perder horas de VIDA perdidas en filas de tráfico, apilamientos, esperas, gastos en traslados/alimentos, y claro, el impacto en la vida familiar de "vivir para trabajar".


 Ahora, que por coincidencia, tenemos acceso al trabajo en casa. También como empleados, es importante entender, ser consciente y disciplinado, para poder llegar a acuerdos que permitan más tiempo en casa, ahora que llegue la "nueva normalidad".


"Distracted at ArtsWest" por Michael @ NW Lens bajo licencia CC BY-NC-ND 2.0



Gracias por tu tiempo.
Nos leemos pronto, ¡bytes!.